Ir al contenido principal

La defensa de la libertad.

Creo que el radicalismo expresa muchos valores.

El primero de ellos es la defensa de la libertad.

Creemos en la libertad en todas sus formas y sabemos que no hay libertad sin justicia, sin reglas compartidas, sin respeto a la diferencia, sin instituciones sólidas que defiendan a los ciudadanos de los atropellos de quienes se consideran depositarios de la verdad absoluta.
Esta visión nos une a muchos otros actores políticos que no necesariamente comparten el resto de nuestras ideas.
Por ejemplo, sobran políticos que creen en el funcionamiento de las instituciones de la República, pero no piensan en que el estado tiene que intervenir en la economía para promover la igualdad de las oportunidades. Lo inverso también vale.

Desde mi punto de vista, ni los "liberales", "ni los cívicos" defienden la libertad como nosotros. Los de la "Victoria", sin dudas, no defienden la igualdad como el radicalismo.

Eso nos hace únicos y nos da nuestro lugar en la política.

Cobos defendió la libertad.
Lo hizo como un radical, entendiendo que la paz es el prerrequisito para ejercerla. Utilizó con sensatez los mecanismos de las instituciones de la República que los ciudadanos pusieron en sus manos.

Queda pendiente entender cómo alguien con ese pensamiento, compartió un espacio político con quienes irresponsablemente pusieron a nuestra sociedad al borde del abismo, por un tema que, a todas luces, no justifica semejante vértigo.

Los radicales trabajamos por un país en el que los seres humanos, librados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias.

Siempre.

Comentarios

Entradas populares de este blog

High School Musical

En Constitución, el barrio en que crecí y fui a la escuela primaria, el colegio privado era el lugar donde los vecinos pagaban para que sus hijos terminaran su educación. Alguien organizaba un comercio que vendía un título, que se pagaba en cuotas. Los alumnos aprendían algo. Los otros chicos íbamos a escuelas parroquiales o del estado. Mi mundo se agrandó mucho en la escuela secundaria . Tomé nota de proyectos educativos modernos, surgidos  como respuesta a la rigidez del sistema estatal, que brindaban una formación menos autoritaria.  En los 90, la educación privada ganó terreno en la mente de los ciudadanos.  El virus del éxito rápido y fácil produjo una pandemia. Los guardapolvos blancos eran el estado, la burocracia, falta de infraestructura, maestras sin vocación que paraban, científicos que tenían que ir a lavar los platos, violencia. El virus producía una fiebre irrefrenable de consumo del primer mundo. A uto importado, casa para la revista Caras, bilingüismo d...

Lejos del pleno empleo, 474 nuevos desempleados por día.

A lo largo de nuestra historia, el desempleo argentino se consideró alto cuando se llegaba al 5%. En mayo de 1975 era de 3,5%. En mayo de 1976, unos meses después del golpe, era de 5,2%. Los memoriosos recordamos que cuando comenzó la transición democrática, el gobierno de Alfonsín heredó, entre tantas otras bombas de tiempo, una situación muy difícil en el mercado laboral. La tasa de desempleo era del 6,3%. Luego de enfrentar tantas situaciones económica adversas, en octubre de 1989, el desempleo era de 7,1%. Todavía se pensaba que una cifra así era altísima. Cuando una moneda está sobrevaluada, los bienes y servicios que se producen en el país cuestan más dólares. Se importa en lugar de producir, porque sencillamente es más barato comprar que hacer. El menemismo y la convertibilidad batieron récords. Mayo del 94: 10,7 % Mayo del 95: 18,4 % Y nos acostumbramos a que ese era el desempleo alto. En torno a los 20 puntos, superado sólo en Mayo del 2002: 21,5%. ...

Encuesta: la imagen de CFK.

CFK arrasó en las últimas elecciones: 11.865.055 votos. 54,11, el mayor porcentaje que sacó un Presidente desde 1983. Mayoría en ambas cámaras, oposición atomizada. El sueño de todo político. Una situación parecida a la de Rajoy en España, con la "pequeña" diferencia de que PP expresaba un cambio, y Frente para la Victoria, la continuidad. La imagen positiva con la que nuestra Presidenta asumió su nuevo mandato era altísima. No sólo incluía a los que la votaron, también incluía a la aún más inmensa mayoría de ciudadanos que desean lo mejor para nuestro país y su gente. Casi terminada la nacionalización de YPF hice una muestra en CABA de 400 casos con el sistema de encuesta telefónica, el mismo con el que gané alguna apuesta en la elección de Jefe de Gobierno de la Ciudad. Los resultados fueron contundentes. 48% de Imagen Buena y Muy Buena. 25% Regular 27%  Mala y Muy Mala. La semana pasada, en medio de los controles cambiarios - medida generada por el atras...